Yeshúa, Janukáh y Resistencia

Muchas personas no saben qué Yeshúa y sus discípulos celebraban la fiesta de Janucá en el templo como el resto de los Judíos de su época. Está escrito:

Se celebraba entonces la fiesta de la Dedicación (Janukáh) en Jerusalén. Era invierno, y Yeshúa andaba en el templo por el pórtico de Salomón.” Jn. 10:22-23

¿Qué se celebra en Janukáh? La resistencia del pueblo hebreo ante la persecución religiosa de parte de los griegos. Janukáh es la fiesta de la resistencia, es la fiesta en contra de la asimilación y la fiesta de cimentarse en la fe de Israel, o sea en Hashem y su Toráh llamada hoy judaísmo, en contra de las influencias occidentales. En este evento hubo un milagro en que una cantidad limitada de aceite fue multiplicada para mantener la luz del candelabro del templo encendida. Esta fiesta NO es bíblica y todo Israel lo sabe. De hecho esta fiesta es rabínica y Yeshúa la guardaba. Esta es otra evidencia de que él seguía la Toráh Oral de su tiempo. Los caraitas (judíos escrituristas – sola escritura) que se adhieren a la Biblia Hebrea y no a las tradiciones rabínicas, históricamente no practican esta fiesta. Esta es otra evidencia de que Yeshúa NO ERA CARAITA!

 Hoy día el pueblo de Israel, al igual que Yeshúa y sus discípulos, encienden luces para rememorar este evento y acordarse de mantenerse fiel al judaísmo ante las influencias externas. 

“El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.” 1 Jn. 2:6

Jag Sameakh Janukáh!

¿Qué es el Nuevo Pacto?

Uno de los conceptos que más se ha sacado de contexto es el del Nuevo Pacto. Para poder entenderlo, al igual que otros conceptos, es importante conocer su origen. ¿Porque es importante entender esto en el contexto original? Porque con los años muchos de estos conceptos los han reinterpretado y los han cargado de bagaje teológico que en muchas ocasiones, y con toda premeditación, le han dado nuevos significados contrarios al original. Por ejemplo, el cristianismo le llamó a la Biblia hebrea (Tanakh) “Viejo Testamento.” Este nombre “Viejo Testamento” no aparece ni en la Biblia hebrea ni en los Escritos Nazarenos. A los Escritos Nazarenos le llamaron “Nuevo Testamento” para sacar unos pasajes que dicen que el Viejo Pacto (Viejo Testamento) no está en vigencia por qué hay un Nuevo Pacto (Nuevo Testamento) y así justificar ideas antisemiticas, antijudias y antinomianistas de que estos escritos vienen a dejar sin vigencia los anteriores. Tal idea no es bíblica y es una falsedad absoluta. Otro ejemplo de esto es que el cristianismo llama a la parte de el frente de las iglesias “altar” para sacar pasajes que hablan de llevar “ofrendas al altar” fuera de contexto y justificar ideas posteriores. El altar bíblico es donde se sacrificaban los animales y las ofrendas eran los animales. Estos son solo dos ejemplos de como conceptos antiguos se les da nuevos significados opuestos o alejados de los significados originales para justificar una nueva teología falsa o errada.

Sobre el Nuevo Pacto, se enseña que este lo hizo el Mesías con Iglesia (dos conceptos alejados de sus significados originales) y con los gentiles (no judíos) creyentes y que este viene a dejar sin efecto (a abolir) la Ley de Moisés (la Toráh), la religión judía y el pacto del Eterno con el pueblo de Israel. Sin embargo este Nuevo Pacto del cual habla Yeshúa el Mesías y luego Pablo no es nada más que el cumplimiento de ciertas profecías escritas en la Biblia hebrea. ¿Qué significa esto? Que el concepto del Nuevo Pacto ya había sido revelado y definido por el Eterno a través de su profeta. Leamos de que trata realmente el Nuevo Pacto:

31 He aquí que vienen días, dice el Eterno, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice el Eterno. 33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Eterno: Daré mi Toráh (ley) en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Jer. 31:31-33

“El Señor DIOS dice: Los recogeré de entre esas naciones. Los reuniré de entre los países donde los dispersé y les daré la tierra de Israel. 18 Cuando regresen, echarán de allí todas las cosas detestables y todo lo que la profana. 19 Entonces les daré un corazón sincero y un espíritu nuevo. Cambiaré el corazón de piedra que tienen por uno de carne 20 para que cumplan mis leyes y obedezcan mis mandamientos. Entonces ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios. Ezequiel 17:20

El concepto bíblico del nuevo pacto, del cual Yeshúa y Pablo hablaron es el siguiente:

  1. El Nuevo Pacto es con la casa de Israel y la casa de Judá no con los gentiles ni con el cristianismo. O sea es un pacto de restauración y reunificación del pueblo de Israel que había sido dividido en dos reinos después de Salomón. En realidad el pacto es de restauracion para la casa de Israel qué fue dispersada ya que la casa de Judá se mantuvo fiel al Eterno y a su Toráh.
  2. El Nuevo Pacto no viene a abolir la Toráh ni los mandamientos, todo lo contrario, viene a ponerla en nuestra mente y nuestros corazones o sea a hacerla parte del hijo de Israel en una manera más profunda.
  3. El Nuevo Pacto no viene a traer una nueva religión ni viene a crear un nuevo “pueblo de Dios espiritual.”

Yeshúa como Mesias (Rey) de Israel y como Rabino (experto en la Biblia Hebrea) sabía perfectamente de que hablaba cuando dijo, “Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.” 

¿Cuales son los pecados perdonados con el Nuevo Pacto? Los pecados de alejarse del Eterno y su Toráh que resultaron en la expulsión de la casa de Israel como está escrito:

No sea que haya entre vosotros varón o mujer, o familia o tribu, cuyo corazón se aparte hoy del Eterno nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones; no sea que haya en medio de vosotros raíz que produzca hiel y ajenjo, y suceda que al oír las palabras de esta maldición, él se bendiga en su corazón, diciendo: Tendré paz, aunque ande en la dureza de mi corazón, a fin de que con la embriaguez quite la sed.  No querrá el Eterno perdonarlo, sino que entonces humeará la ira del Eterno y su celo sobre el tal hombre, y se asentará sobre él toda maldición escrita en este libro, y el Eterno borrará su nombre de debajo del cielo; y lo apartará el Eterno de todas las tribus de Israel para mal, conforme a todas las maldiciones del pacto escrito en este libro de la ley.” Dt. 29:18-21 (Vea https://shaarhatzar.wordpress.com/2019/10/21/que-es-la-circuncision-del-corazon/?preview=true)

En otras palabras Yeshúa liberó a los hijos de Israel de las maldiciones de la Toráh. Los “indoctos e inconstantes” tuercen estos conceptos y por su ignorancia y malicia dicen que la Toráh es maldición, ¡de ninguna manera! Como dijo Pablo: “la Toráh es santa, y el mandamiento es santo, justo y bueno” y como dijo el rey David, “La Toráh del Eterno es perfecta, que convierte el alma;El testimonio del Eterno es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos del Eterno son rectos, que alegran el corazón;El precepto del Eterno es puro, que alumbra los ojos.”

Si el Nuevo Pacto fuera como dicen, con la Iglesia gentil (no judía) y viniera a hacerla un “nuevo pueblo de Dios,” a abolir la ley y a traer una nueva religión pues no cumpliria con las profesias, por lo tanto sería inválido. Sin embargo el Mesías mismo estaba claro en su misión cuando dijo: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.”

Sobre el Nuevo Pacto y el plan del Eterno con los gentiles estaremos escribiendo pronto.

Textos griegos que evidencian la vigencia de la Toráh

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” Mt. 7:21-23

Este verso es interesante ya que es profético y el Mesías está hablando de quienes en el futuro se levantarán en su nombre, vea el contexto. Sin embargo la mayoría de las traducciones no son fieles al texto griego. En este texto la palabra griega traducida por maldad es el griego ἀνομίαν (anomian strong – 458) conjugacion de ἀνομία (anomia) y es una palabra compuesta de ἀ (a) que es un prefijo de negación y νόμος (nomos – strong 3561) que significa ley y es como la septuaginta y el “nuevo testamento” griego traducen la palabra hebrea Toráh o sea Nomos es la Ley de Moisés o la Ley dada por el Eterno a Moisés. Este texto hace referencia directa a falsos profetas en el futuro como dice en versos anteriores,

“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.” Mt. 7:15

 El verso antes mencionado leería de esta manera,

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, violadores/transgresores/negadores de la Toráh.” Mt. 21:22-23

En el contexto inmediato de los siguientes versos dice:

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.” Mt. 7:24-27

¿Cual es la palabra qué hay qué hay que poner en práctica? La voluntad del Padre que está en los cielos, o sea la Toráh. Es por esto que su hermano Santiago dice:

Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos. Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se consideró á sí mismo, y se fué, y luego se olvidó qué tal era. Mas el que hubiere mirado atentamente en la perfecta Toráh, que es la de la libertad, y perseverado en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este tal será bienaventurado en su hecho.” St. 1:22-25

Más adelante hablando proféticamente sobre lo mismo el Mesías dice:

“Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.” Mt. 24:11-12

Al igual que el texto anterior este es profético y hace referencia directa a falsos profetas en el futuro. También en este texto la palabra maldad es anomian que leería de esta manera,

“Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la violación/transgresión/negación de la Toráh, el amor de muchos se enfriará.” Mt. 24:11-12 (Importante, lea el contexto)

Como pueden ver en estos dos textos no solo se confirma la validez de la Toráh en el mensaje de Yeshúa sino que también este profetiza sobre falsos maestros y profetas que en su nombre enseñarían en el futuro en contra de la Toráh y, así como lo dijo, sucedió. 

Veamos otros textos en los que aparece la palabra anomia.

“Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que violan/transgreden/niegan la Toráh, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.” Mt. 13:41-42

Criticando a los hipócritas dice:

“Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y violación/transgresión/negación de la Toráh.” Mt. 23:28

Y esta es toda la critica que le hace a los hipocritas, que quieren aparentar ser justos en los aspectos visibles del judaismo pero en el interior violan la Toráh o sea en el judaismo del interior al no proceder con amor que es central en la Toráh y en las enseñanzas del Mesías (para dar un ejemplo).

Pablo también utiliza el termino anomia cuando dice:

No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿qué compañía tienes la justicia con la violación/transgresión/negación de la Toráh? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia el Mesías con Belial? ¿ó qué parte el fiel con el infiel? ¿Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual Salid de en medio de ellos, y apartaos (fariseate [1]), dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré á vosotros Padre, Y vosotros me seréis á mí hijos é hijas, dice el Señor Todopoderoso.” 2 Cor. 6:14-18 [1] – Aforistere (separate, apartate) del verbo aforizó (apartarse, separartse) de la misma raiz que farisaio (fariseo = apartados/separados).

Como pueden ver en este verso de Pablo lo contrario a justicia es la violación de la Toráh por lo tanto justicia es igual a la observancia de la Toráh. Para cualquier judío esto es conocimiento común pero para quienes necesitan confirmación del griego, ahí está. Este verso pone a un lado la justicia, la luz, el Mesías, el templo de Dios contra la violación de la Toráh, las tinieblas, Belial, y los ídolos como cosas contrarias las unas a las otras.

Otro verso de Pablo que usa la misma palabra es,

“Empero os rogamos, hermanos, cuanto á la venida de nuestro Señor Yeshúa el Mesías, y nuestro recogimiento á él, Que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del Señor esté cerca. No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de violación/transgresión/negación de la Toráh, el hijo de perdición, Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó que se adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios.” 2 Tes. 2:1-4

Como pueden ver en estos versos el autor nos habla sobre una apostasía que ha de venir y está relacionada con la violación/transgresión/negación de la Toráh y el apostata que viene a enseñar en contra de la Toráh es llamado hijo de la perdición consistente a lo que vimos en pasajes anteriores.

El último verso que estudiaremos qué utiliza la palabra anomia también nos da una definición de lo que es pecado. Este dice lo siguiente:

Cualquiera que hace pecado, viola/transgrede/niega también la Toráh; pues el pecado es la violación/transgresión/negación de la Toráh.” 1 Jn 3:4

Esto también es evidente para cualquier judío pero de nuevo si necesitan confirmación del griego, ahí está. Los versos que siguen dicen:

“Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. Cualquiera que permanece en él, no peca; cualquiera que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, no os engañe ninguno: el que hace justicia, es justo, como él también es justo. El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado, porque su simiente está en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama á su hermano, no es de Dios.” 1 Jn. 3:5-10

Para cualquier judío, para los discípulos de Yeshúa y para cualquiera que quiera entender este y cualquier otro texto que nos hable sobre el pecado es evidente y bíblico que pecado no es otra cosa que quebrantar o violar la Toráh del Eterno o sea no hacer la voluntad del Padre. A base de la definicion de pecado que el mismo texto nos da, esto leería así,

“Y sabéis que él apareció para quitar nuestras violaciones de la Toráh (pecado), y no hay violación de la Toráh (pecado) en él. Cualquiera que permanece en él, no viola la Toráh (peca); cualquiera que viola la Toráh (peca), no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, no os engañe ninguno: el que hace justicia (= poner en practica la Toráh), es justo, como él también es justo. El que viola la Toráh (hace pecado), es del diablo; porque el diablo viola la Toráh (peca) desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Cualquiera que es nacido de Dios, no viola la Toráh (hace pecado), porque su simiente está en él; y no puede violar la Toráh (pecar), porque es nacido de Dios. En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia (o sea el que no pone en practica la Toráh), y que no ama á su hermano, no es de Dios.” 1 Jn. 3:5-10

La halakha según Mashiaj

Hemos escrito anteriormente sobre los paralelismos entre las enseñanzas de Hillel y las de Yeshúa y entendemos que una de las funciones del Mesías es darnos un ejemplo práctico de observancia de la Toráh que en los momentos en que el vivió no fue otra cosa que aclararnos cual era la forma correcta de poner en práctica la Toráh o sea cual era la halakháh correcta. Sobre esto hay unos pasajes interesantes que en mi opinión guardan relación son los siguientes.

Mat. 17:1-5

1. Seis días después, Yeshúa se llevó a Kefá, a Yaaqov y a Yojanán su hermano, y los hizo subir aparte a un monte alto. 2. Allí se transfiguró delante de ellos; su cara resplandecía como el sol, y sus ropas se volvieron blancas como la luz. 3. De pronto se les aparecieron Mosheh y Eliyah, hablando con él. 4. Entonces intervino Kefá y le dijo a Yeshúa: “Maestro, qué bueno que estamos aquí. Si quieres, puedo levantar aquí tres cabañas: una para ti, otra para Mosheh y otra para Eliyah”. 5. Todavía estaba él hablando, cuando una nube brillante les hizo sombra, y se oyó una voz que salía de la nube diciendo: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escúchenlo a él”.

Hch 4:1-4

1. Mientras le hablaban al pueblo, se les presentaron los sacerdotes, con el capitán del Templo y los saduceos, 2. indignados porque enseñaban al pueblo y proclamaban en base a Yeshúa la resurrección de los muertos. 3. Así que les echaron mano y los metieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque ya era tarde. 4. Muchos de los que oyeron el mensaje creyeron, y vino a ser el número de los hombres como cinco mil.

Talmud ,Eruvin 13b: 10-11

Durante tres años, la Casa de Hillel y la Casa de Shammai discutieron. Uno dijo: ‘La halakha (ley) está de acuerdo con nuestra posición’, y el otro dijo: ‘La halakha está de acuerdo con nuestra posición’. Una voz celestial habló: “Estas y esas son las palabras del Dios viviente, y la halakha está de acuerdo con la Casa de Hillel”.

Andando en el camino de la vida

הולך בדרך חיים

וְצַר הַפֶּתַח וּמוּצָק דֶּרֶךְ הָחַיִּים וּמְעַטִּים הֵם אֲשֶׁר יִמְצְאוּהָ׃

Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva á la vida, y pocos son los que la hallan.” Mt. 7:14

En los escritos nazarenos (NT) a los seguidores de Yeshúa el Mesías se les conocía y se llamaban a sí mismos como  “El Camino” más que cualquier otro nombre (Hch. 9:2, 19:9, 19:23, 24:14, 24:22). El mismo documento nos dice que fue en Antioquía donde llamaron a los nazarenos “mesiánicos” (Hch. 11:26). De este verso anterior es donde viene “cristianos” basado en versiones y transliteraciones griegas del hebreo מְשִׁיחִיִּים Meshijim o sea Mesiánicos o Mesianistas. Este término aparece sólo tres veces en el NT, pero no era el nombre del movimiento según los que lo seguían sino que fue un nombre que le pusieron personas que no eran parte del movimiento.

Para poder transitar por un camino necesitamos poder caminar y en hebreo la palabra para caminar o andar es halakha הֲלָכָה. Halakha es comúnmente traducido como ley judía pero literalmente significa “caminar” y es una referencia a el modo en que se vive o se aplica la Toráh en la vida diaria. A esto se refería Yojanán (Juan) cuando dijo:

El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.

Heb: הָאֹמֵר שֶׁהוּא עֹמֵד בּוֹ כַּאֲשֶׁר הִתְהַלֵּךְ הוּא כֵּן יִתְהַלָּךְ׃ 

Aram:  .הו דאמר דבה איתי ולא לה דאיך הלכתה דילה נהלך

Tanto Yeshúa como sus discípulos eran judíos halakhicos o sea judíos observantes de la Toráh que practicaban la misma según la enseñaban los sabios de Israel. La halakha (ley practica judía) es parte de lo que se conoce como mitzváh deRabanan o mandamientos rabínicos que no es otra cosa que la instrucción de rabinos acerca de asuntos que no están claros en la Toráh o que necesitan aplicarse a nuevos contextos en un mundo cambiante, o sea necesita actualizarse a su contexto. Quien tiene la autoridad de dictaminar leyes aplicables a todo Israel es el Bet Din haGadol (Gran Corte de Justicia) también llamado Sanhedrin. Los dictamenes de esta Corte son considerados mandamientos rabínicos y Toráh Oral ya que es el Padre mismo quien los autoriza y ordena en la Toráh escrita:

8 Cuando alguna cosa te fuere difícil en el juicio, entre una clase de homicidio y otra, entre una clase de derecho legal y otra, y entre una clase de herida y otra, en negocios de litigio en tus ciudades; entonces te levantarás y recurrirás al lugar que Jehová tu Dios escogiere;

9 y vendrás a los sacerdotes levitas, y al juez que hubiere en aquellos días, y preguntarás; y ellos te enseñarán la sentencia del juicio.

10 Y harás según la sentencia que te indiquen los del lugar que el Eterno escogiere, y cuidarás de hacer según todo lo que te manifiesten.

11 Según la ley (En hebreo Toráh) que te enseñen, y según el juicio que te digan, harás; no te apartarás ni a diestra ni a siniestra de la sentencia que te declaren.

12 Y el hombre que procediere con soberbia, no obedeciendo al sacerdote que está para ministrar allí delante de Jehová tu Dios, o al juez, el tal morirá; y quitarás el mal de en medio de Israel.

13 Y todo el pueblo oirá, y temerá, y no se ensoberbecerá. Dt. 17:8-13

El Sanhedrin es uno solo para TODO Israel (Exo, 18:21–22, Num, 11:16–17, 11:24–25 Deut, 1:15–18, 17:9–12). Además de está Gran Corte existen también cortes pequeñas en cada comunidad que atienden los problemas legales (halakhicos) de cada comunidad y esto es lo que sucede en Hechos 15 en relación a la conversión de los gentiles y como vemos Pablo se somete a la autoridad de sus superiores y al juicio (din) qué hace Jacobo como juez supremo de esa corte (av bet din). Es sobre estos asuntos menores por lo cual Yeshúa discute con sus contemporaneos de la misma manera que en el Talmud esta lleno de discuciones como esta y esto lo hace completamente coherente con la tradicion judia pre-mishnaica pero sobre esto hablaremos luego.

¿Porque los nazarenos no escribieron un código halakhico? Sencillo porque ellos eran parte de Israel y seguian los dictámenes universales para todo Israel del Sanedrín como confirma  Epifanio:

“Pero estos sectarios… no se llaman a sí mismo cristianos –sino “Nazarenos,”… Sin embargo son simplemente judíos completos. Usan no sólo el Nuevo Testamento sino también el Antiguo Testamento, como hacen los judíos… No tienen ideas diferentes, sino confiesan todo exactamente como lo proclama la Ley y a la manera judía –excepto por su creencia en el Mesías, si se quiere. Porque reconocen tanto la resurrección de los muertos como la creación divina de todas las cosas, y declaran que D-s es uno, y que su Hijo es Jesús el Mesías. Están adiestrados finamente en el hebreo. Porque entre ellos la Ley completa, los Profetas, y los Escritos se leen en hebreo, como ciertamente se hace entre los judíos. Son diferentes de los judíos, y diferentes de los cristianos, solamente en lo que siguen. Están en desacuerdo con los judíos porque han venido a la fe del Mesías; pero como aún están dirigidos por la Ley –la circuncisión, el Sábado, y el resto- no están de acuerdo con los cristianos… no son nada más que judíos… Tiene la Buena Nueva según Mateo muy completa en hebreo. Porque es claro que ellos aún la preservan, en el alfabeto hebreo, como fue escrita originalmente.”  (Epifanio; Panarion 29)

Y como dijo el mismo Yeshúa:

En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.” Mt. 23:2-3

Esto es una referencia a la autoridad del Sandrín como dice el Mishneh Toráh:

“¿Cuántos tribunales hay que establecer entre el pueblo judío y cuántos jueces debe haber en cada corte?

En primer lugar, un tribunal supremo se establece en el Templo. Esto se llama el Gran Sanedrín (בית דין הגדול). Estaba compuesta por 71 jueces. Esto se deriva de Números 11:16 que dice: “se reunanme setenta hombres de los ancianos de Israel.” Y Moisés presidida sobre ellos, como el verso continúa: “Y ellos estarán allí contigo.” Por lo cual hay [un total de] 71 [hombres].

El que es de mayor conocimiento se coloca a la cabeza sobre ellos. Él actúa como el Rosh Yeshivah. Y a él se llama Nazí (Principe)  por los sabios en todas las fuentes. Él asume el cargo de Moisés, nuestro maestro.” Mishneh Torah, Hilkhot Sanhedrin: Halajá 3

¿Como interpreto yo este texto?

“Entonces habló Yeshúa a la gente y a sus discípulos, diciendo: En la cátedra de Moisés (o sea el Sanedrín) se sientan los escribas y los fariseos.  Así que, todo lo que [el Sanedrín] os digan que guardéis , guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras (o sea las obras de la mayoría), porque dicen [seguir al Sanedrín], y no [lo] hacen.”

Continuará…

Y la verdad los hará libres

Definición y Aplicación del ‘Fundamento Judeo Bereano’

Esta exégesis se basa en un ‘principio de interpretación nazareno’ al cual he denominado, “El fundamento judeo bereano.” Este se basa en el verso de Maase haShlujim (Hch.) 17:11 donde dice:

“Y estos (los judeo bereanos) eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”   

Muchos de los judíos de Berea, en su mayoría judíos helenistas, creyeron en las enseñanzas del Shaul haShaliaj (Pablo el apostol) por su muy buena costumbre de escudriñar en las Escrituras las enseñanzas transmitidas por los maestros que los visitaban. Esta no era la costumbre de muchos ya que el escritor de dicho libro expresa la contradicción entre los judíos bereanos y los judíos tesalónicos, que no hacían así. 

Las enseñanzas del Shaul estaban siendo tergiversadas por quienes el Kefa haShaliaj (Pedro el apostol) llama “indoctos e inconstantes.” Esto fue en la época donde estas dos grandes luces de Israel enseñaron. Imagínese ahora, con una gran distancia histórica-cultural, con una mentalidad totalmente occidental, con pocos o ningunos manuscritos semitas originales y con poco o ningún interés en la investigación histórica. Hablo de la mayoría pues hay una minoría de personas que, en el mismo espíritu de los judíos de Berea, investigan en las Escrituras y en la historia y la cultura hebrea las enseñanzas transmitidas por los nazarenos. 

Al igual que en la antigüedad, y aún peor ya que hay una gran distancia histórica, religiosa y cultural que no existía en aquellos tiempos, los indoctos e inconstantes, o sea aquellos que a diferencia de los judeo bereanos no investigan en ‘las Escrituras,’ tuercen las enseñanzas nazarenas y las de las demás Escrituras para su propia perdición.

Algo que debemos tener claros es que cuando en el ‘Nuevo Testamento’ se habla de ‘las Escrituras’ o de ‘la Palabra’ se refiere a al Biblia Hebrea o Tanak, o al mal llamado Viejo Testamento. ¿Por qué? Primero, porque el también mal llamado ‘Nuevo Testamento’ no se había terminado de escribir (por ejemplo los judeo bereanos no podían escudriñar lo que no tenían) y segundo es un hecho conocido, quizá no por los indoctos, que la recopilación y culminación de lo que conocemos como ‘Nuevo Testamento’ tomo muchos años en ser completada y en ser canonizada. Teniendo claro que todas las menciones de ‘las Escrituras’ o ‘la Palabra’  en el “N.T.” se refiere al Tanak podemos aclarar ciertas dudas o errores teológicos y entender diversos pasajes que han sido mal interpretados y torcidos como el arriba citado. 

Ya habiendo demostrado que ‘las Escrituras’ o ‘la Palabra’ es el Tanak y que los judeo bereanos eran considerados más nobles porque escudriñaban en el Tanak las enseñanzas nazarenas. Los invito a hacer lo mismo.

 Otro verso que me es de soporte para ‘el fundamento judeo bereano’ es el que dice:

“Toda la Escritura es inspirada por Elohim, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Elohim sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” 2 Tim. 3:16-17

Como sabemos ‘la Escritura’ es el Tanak. O sea:

“Todo ‘el Tanak’ (la Escritura) es inspirado por Elohim, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Elohim sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

Definamos claramente este fundamento.

El Fundamento Judeo Bereano

“Y estos (los judeo bereanos) eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”   

Este fundamento interpretativo se utiliza para cualquier documento hebreo que haya sido escrito después del Tanak. Se utiliza el Tanak como base de autenticidad de cualquier escrito o interpretación. Esto quiere decir que si algún escrito no está en acuerdo o contradice el Tanak y la revelación progresiva del mismo, incluyendo todas sus profecías, no puede ser tomado como legítimo. 

Esto nos revela varias cosas. Una de ellas es que los escritos del Shaul no contradicen el Tanak. Lo que significa que si usted entiende que Shaul contradijo el Tanak en algún momento quiere decir que es usted quien está mal interpretándolo.

Otra cosa que debemos tener claros es que Yeshúa el Mesias era un Rabbi. Esto quiere decir que era un maestro de la Torah, como cualquier otro Rabino incluyendo los de nuestros tiempos. Obviamente el ‘N.T.’ no existía.

Interpretemos el pasaje en cuestión bajo “El Fundamento de Interpretación Judeo Bereano.”

“Dijo entonces Yeshúa a los de Judea que habían creído en él: Si ustedes permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos, y conocerán la verdad y la verdad los hará libres” Jn. 8:31-32

Partiendo de la premisa de que Yeshúa era una Rabbi. ¿Cuáles eran ‘sus palabras’? Obviamente interpretaciones de la Toráh. Ahora utilicemos el principio e investiguemos en el Tanak para ver que este nos define como verdad. 

“Tu justicia es justicia eterna y tu Torah la verdad” Sal. 119:142

Y también está escrito:

“Cercano estás tú YHWH, y todos tus mandamientos son verdad.” Sal. 119:151

 Así podemos interpretar:

“Dijo entonces Yehoshua a los de Judea que habían creído en él: Si ustedes permanecen en mi ‘interpretación de la Torah’ (palabra), serán verdaderamente mis discípulos, y conocerán la ‘Torah’ (verdad) y la ‘Torah’ (verdad) los hará libres.”

Las interpretaciones del Mesias de la Torah nos llevan a conocer plenamente la Torah y al conocerla plenamente somos libres. Pues es la Torah la voluntad divina revelada. Esta nos lleva a acercarnos a Elohim y a cumplir con nuestro propósito. 

Analicemos este pasaje en detalle. Este se puede dividir en, 1. Condición, 2. Resultado Primario, 3. Resultado secundario, y 4. Conclusión. Esto es lo que se llama en la ‘hermenéutica,’ ‘Paralelismo Climáxtico.’ 

  1. Si ustedes permanecen en mi palabra (interpretación de la Torah).
  2. Serán verdaderamente mis discípulos (Siempre y cuando permanezcan en mi palabra).
  3. Conocerán la verdad (La Toráh. Siempre y cuando permanezcan en mi palabra serán verdaderamente mis discípulos y entonces conocerán la verdad).
  4. La verdad los hará libres (Siempre y cuando permanezcan en mi palabra serán verdaderamente mis discípulos y entonces conocerán la verdad y solo entonces la verdad los puede hacer libres).

O sea:

 ‘La verdad (Toráh) no los puede hacer libres si no la conocen. No la pueden conocer si no son verdaderamente mis discípulos (de Rabenu haMashiaj). Y no pueden ser mis discípulos si no permanecen en mi palabra (enseñanzas o interpretaciones de la Toráh).’

Como podemos ver el resultado primario es a su vez condición al secundario y este es condición a la conclusión. La conclusión vendría siendo el clímax del pasaje. Cada paso incluye el anterior. 

Hasta aquí podrían preguntarse, ¿es esta una exégesis (interpretación objetiva) o una exégesis (interpretación subjetiva)? ¿Tiene algún otro fundamento esta interpretación? ¿Hay alguna relación entre Toráh y libertad? Vemos que nos dice Yaakov haTzadiq (Satiago el Justo):

“Sed hacedores de la Palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos… Mas el que mira atentamente a la perfecta Toráh, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.” Igeret Yaakob (Stg.) 1:23-25

En este pasaje vemos claramente la relación entre la Toráh y la libertad, o el ‘ser libres’ como dice Rabenu haMashiaj. Esta exégesis está en perfecto acuerdo con las enseñanzas del ‘N.T.’

Comprendiendo que la verdad es la Toráh podemos comprender diversos pasajes como los siguientes:

“Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad (Toráh). Todo aquel que es de la verdad (Toráh) oye mi voz.” Jn. 18:37

“Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad (Toráh) viene a la luz, para que se manifieste que sus obras son hechas en Elohim.” Jn. 3:20-21

Este verso hace un eco 1 Jn. 3:4. También vea, 2 Jn. 1:4. 

Sobre la relación entre la luz y la Toráh, está escrito: “Estad atentos a Mi, pueblo mío, y oídme, nación mía; porque de Mi saldrá la Toráh, mi justicia para luz de los pueblos…” Isa. 51:4

¿Quienes son los Nazarenos?

Simplemente expuesto, los nazarenos (נצרתים natzratim o נצרים netzarim en hebreo, נצריא natzraya en arameo) son los seguidores de Rabi Yeshúa de Natzrat, el Mesías (Hechos 11:19; 24:15). En este artículo veremos el testimonio de diferentes eruditos no nazarenos quienes ya sea por contacto o por medio del estudio objetivo de la historia confirman la fe nazarena. Se han utilizado estas fuentes para probar la veracidad histórica acerca de quiénes son los nazarenos ya que estos no pertenecen al movimiento nazareno y no tienen ninguna necesidad de confirmar nuestra fe. 

Eruditos Cristianos

El “padre de la iglesia” Jerónimo (siglo 4) describe a estos nazarenos como “los que aceptan al Mesías de tal manera que no cesan de observar la Ley.” (Jerónimo; Sobre Isa. 8:14). 

El “padre de la iglesia” del siglo cuatro, Epifanio, da una descripción más detallada:

“Pero estos sectarios… no se llaman a sí mismo cristianos –sino “Nazarenos,”… Sin embargo son simplemente judíos completos. Usan no sólo el Nuevo Testamento sino también el Antiguo Testamento, como hacen los judíos… No tienen ideas diferentes, sino confiesan todo exactamente como lo proclama la Ley y a la manera judía –excepto por su creencia en el Mesías, si se quiere. Porque reconocen tanto la resurrección de los muertos como la creación divina de todas las cosas, y declaran que D-s es uno, y que su Hijo es Jesús el Mesías. Están adiestrados finamente en el hebreo. Porque entre ellos la Ley completa, los Profetas, y los Escritos se leen en hebreo, como ciertamente se hace entre los judíos. Son diferentes de los judíos, y diferentes de los cristianos, solamente en lo que siguen. Están en desacuerdo con los judíos porque han venido a la fe del Mesías; pero como aún están dirigidos por la Ley –la circuncisión, el Sábado, y el resto- no están de acuerdo con los cristianos… no son nada más que judíos… Tiene la Buena Nueva según Mateo muy completa en hebreo. Porque es claro que ellos aún la preservan, en el alfabeto hebreo, como fue escrita originalmente.”  (Epifanio; Panarion 29)

El historiador moderno Justo L. González dice en su libro Historia del Cristianismo acerca de los primeros creyentes lo siguiente:                                         

“…no creían pertenecer a una nueva religión. Ellos eran judíos, y la principal diferencia que les separaba del resto del judaísmo era que creían que el Mesías había venido, mientras que los demás judíos seguían guardando su advenimiento. Su mensaje a los judíos no era por tanto que tenían que dejar de ser judíos, sino al contrario, que ahora que la edad mesiánica se había inaugurado debían ser mejores judíos. De igual modo, la primera predicación a los gentiles no fue una invitación a pertenecer a una nueva religión recién creada, sino que fue la invitación a hacerse partícipes de la promesas hechas a Abraham y su descendencia. A los gentiles se les invitaba a hacerse hijos de Abraham según la fe, ya que no podían serlo según la carne.”  Historia del Cristianismo tomo 1 cap. 5 párrafo 2.

Hablando sobre el mismo tema Justo L. González declara:

“Esto es cierto, no solo de Pedro y los doce, sino también los siete, y hasta del mismo Pablo.”  “Según Pablo lo expresa a los judíos de Roma hacia el final de su carrera, “por la esperanza de Israel estoy sujeto a esta cadena” (Hechos 28:20).” Ibíd. Cáp.3 Pág. 37 primeros dos capítulos del tema “La vida religiosa”.

En su libro “Los Orígenes del Nuevo Testamento” el Dr. George Lamsa, declara:

“Los autores del Nuevo Testamento dan testimonio del hecho de que esta literatura sagrada fue escrita para los Judíos y los miembros de la Diez Tribus que fueron dispersadas en Mesopotamia (Asiría) en el imperio Persa, Asia Menor y otras partes del imperio Romano. Que los evangelios de Jesucristo fueron predicados primeramente a estas personas es un hecho conocido, basado en la evidencia que esta fuertemente apoyada por los evangelios, el libro de hechos y las epístolas. En otras palabras el Nuevo Testamento es un recordatorio para las personas del Viejo Testamento, los hebreos, que Jesucristo es el Mesías prometido y que las [profecías de las] Escrituras han sido cumplidas. No hay nada en el Nuevo Testamento que sea extranjero al pensamiento Hebreo y a la cultura Semita.” [ ] Paréntesis míos.

El Dr. Lamsa también declara en su libro que las conversiones estaban limitadas a Judíos, Sirios y Asirios, y que los conversos de otras razas eran minorías. 

Jacques Scholosser en su libro “Jesús el profeta de Galilea” dice lo siguiente:

Jesús fue indiscutiblemente un judío. Nació de madre judía, fue circuncidado a los ocho días de nacer (Lc. 2:21), creció en Nazaret de Galilea en medio de una población esencialmente judía. Dejando aparte algunas extravagancias debidas a las ideologías racista – aunque los especialistas se vieron por desgracia comprometidos en ella -, la naturaleza judía de Jesús no ha sido discutida en las exégesis y en la historia serias.

El Dr F. C. Burkitt en su libro “The Earliest life of Jesus” declara:

Aparte de la cuestión de lenguaje y crítica puramente literaria, los tres evangelios sinópticos pudieron ser traducidos del arameo. Las ideas centrales de los evangelios sinópticos, las frases fundamentales circulares que mueven los pensamientos que pertenecen al evangelio, todas tienen su explicación e ilustración en el judaísmo contemporáneo. El reino de Dios, el Cristo o Mesías, el Día del juicio, el tesoro en el cielo, el seno en Abraham – todas estas son ideas judías completamente foráneas al pensamiento nativo del mundo greco-romano. 

Eruditos Judíos

El Rabino David Zaslow en su libro Raíces y Ramas (Roots and Branches) hablando sobre las diferentes sectas judías dentro de Israel define a los nazarenos de esta manera: 

“Ellos eran una de las sectas más pequeñas en Judea. El término “Nazareno” viene de la palabra hebrea netzer, tomada de Isaías 11:1 y significa “rama [o vástago]”. Los Nazarenos eran los seguidores de aquel quienes ellos creían ser la Rama, un título poético para el Mesías. Estos seguidores de Rabí Josué (conocido como Jesús en Griego) creían que el Mesías había venido en la persona de Josué, y que su crucifixión y resurrección eran señales de que regresaría a la tierra para establecer el Reino de Dios. Muchas de sus creencias eran cónsonas con aquella de los Fariseos más progresivos, y algunas de sus creencias eran similares a la de los Esenios.”

También dice de los nazarenos en el prefacio:

“Los seguidores de Jesús eran judíos religiosos completamente dedicados al cumplimiento de los 613 mitzvot (mandamientos) de la Toráh”.

Hablando de Rabi Yeshúa, Rav David Zaslow declara:

“Para un Judío, Jesús puede ser al máximo un hermano; un compañero judío al nivel espiritual mas elevado quien fue martirizado como millones de otros judíos; un Rebe (una forma simpática [o personal] para Rabí) de un grupo de jasidim (piadosos devotos) que querían ver el sueño profético de justicia y paz cumplirse en este mundo; un sanador y obrador de milagros en el linaje de Elías y Eliseo antes que el; un místico como el Baal Shem Tov después de el; un maggid (predicador y evangelista) en la tradición de los Fariseos. El era un buen hijo, un buen judío, y lo que en el judaísmo llamamos mensh – alguien que vivió su potencial humano al máximo.”

Más adelante dice:

“Liberados de la presión misionera el pueblo judío puede aprender a ver al Jesús histórico como era – un judío observante de la Toráh, un gran Rabí, un tzaddik (un maestro santo), y un mártir que murió por causa de su fidelidad a Dios y al judaísmo, y no porque se oponía a las autoridades religiosas judías.”

Luego en la Introducción dice:

“Jesús, a pesar de todo, nunca dejó el judaísmo. Junto con los otros grandes rabinos que los judíos estudian y reverencian, (Judáh el Príncipe, Hillel, Shamai, Akiva, Yokhanan ben Zakkai, etc.), Jesús era criticó de la hipocresía y del sacerdocio corrupto del Templo dirigido por los Saduceos. Pero Jesús nunca dejó el judaísmo, inclusive cuando era criticó de la hipocresía. El nunca abandono la practica del cumplimiento de los mandamientos de la Toráh (p.e., la observancia del Shabat, el guardar unas leyes dietéticas kosher, la observancia de los festivales, etc.). Para un judío imaginarse a Rabí Josué davvenen (orando) cada mañana con sus talmidim (estudiantes) mientras todos usaban tallit (mantos de oración) y t’fillin (filacterias) es contrario a dos mil años de arte cristiana que buscaba des-judaizar a Jesús y a sus discípulos. Solo Judas, el traicionero, mantuvo su identidad étnica en la mayoría del arte cristiano. Pero la realidad de Jesús como un judío observante llamado Josué (uno de miles con ese nombre), la realidad de Jesús un judío que amo su judaísmo y que odiaba la hipocresía como muchos otros de sus compañeros rabinos – esta realidad histórica estuvo oscura y cubierta hasta recientemente.”      

El Rabino Rami M. Shapiro declara, en su libro “Secretos Abiertos:”

“¿Es Jesús un traidor del Judaísmo? No lo creo. ¿Cuál era su mensaje? Cuando le dijeron que articulara los mitzvot (mandamientos) centrales del Judaísmo el dijo: Ama a Elohim y ama a tu prójimo. ¿Existe algo más judío que esto? Yeshúa habló a su pueblo y entre su pueblo y su cultura. El quería influir (infuse) al Judaísmo con la intimidad de Yejidah,  y haciéndolo rompió con muchos de los tabúes que los rabinos y los sacerdotes habían creado. Pero sus acciones no fueron diferentes de las acciones de otros profetas. Ellos también hicieron exigencias radicales y dramatizaron sus enseñanzas con acciones que molestaron a sus contemporáneos.”

Así que, yo no considero a Jesús un problema. El cristianismo, por supuesto, no fue la religión de Jesús. El judaísmo fue la religión de Jesús…” 

El maestro karaita Nehemia Gordon declara en su libro “Yeshúa el Hebreo  frente al Jesús Griego” lo siguiente:

“…mi visión de quien era Yeshúa como persona histórica ha cambiado. Yo solía pensar que él era un usurpador, que vino a abolir la Toráh. Sin embargo, mientras más estudio el Mateo Hebreo, más encuentro que donde Jesús parece estar anulando la Toráh en la versión griega, en la versión hebrea Yeshúa resulta defendiendo la Toráh.” 

Albert Einstein, ganador del premio Nobel en física; ex-catedrático de la Universidad de Princeton, declare lo siguiente:  

“Cuando niño recibí instrucción tanto de la Biblia como del Talmud.  Soy judío, pero estoy impactado por la luminosa figura del Nazareno”.  

El Rabino y Doctor Leo Baeck, por muchos años líder de la comunidad judía de Alemania y uno de los más notables eruditos en el judaísmo moderno, nos ofrece este cuadro de Yeshúa de Nazaret:

“Jesús es un judío genuino, todos sus esfuerzos y obras, su paciencia y sentimiento, su hablar y su silencio, llevan la marca de un estilo judío, la marca del idealismo judío, de lo mejor que hubo y hay en el judaísmo.  El era un judío entre los judíos ….” 

 “En el antiguo evangelio que se abre delante de nosotros, encontramos a un hombre de rasgos nobles que vivió en la tierra de los judíos en tiempos tensos y excitados, ayudó, laboró, sufrió y murió: un hombre proveniente del pueblo judío que caminó por senderos judíos con fe y esperanzas judías. Su espíritu se sentía en casa con las Sagradas Escrituras, y su imaginación y pensamiento estaban anclados allí; él proclamó y enseñó la Palabra del Todopoderoso porque el Todopoderoso se la había dado para oírla y predicarla.  Nos enfrentamos a un hombre que ganó sus discípulos entre su pueblo: hombres que habían estado esperando al Mesías, el hijo de David, que había sido prometido;… En esta antigua tradición contemplamos a un hombre que es judío en cada cualidad y rasgo de su carácter, manifestando en todo aspecto lo que hay de bueno y puro en el judaísmo.”

“Únicamente en el suelo del judaísmo se habría podido desarrollar este hombre cómo se desarrolló; únicamente en este suelo también, habría podido hallar discípulos y seguidores como los que halló. Aquí solamente, en esta esfera judía, en esta atmósfera judía de confianza y anhelo, podía este hombre vivir su vida y encontrar su muerte –un judío entre judíos.  La historia judía y la reflexión judía no pueden pasarlo por alto ni ignorarlo. Desde que él vino a existir, no ha existido un tiempo sin él; ni ha habido un tiempo que no haya sido desafiado por la época que lo considera a él como su punto de partida.”

“Cuando esta antigua tradición nos confronta de esta manera, entonces el Evangelio, que era originalmente algo judío, viene a ser un libro –y ciertamente no pequeño– dentro de la literatura judía. Esto no es porque, o no únicamente porque, contiene declaraciones que también aparecen en la misma forma o en forma semejante en las obras judías de aquel tiempo. Ni es tal –de hecho, es menos así– porque el hebreo o el arameo irrumpan una y otra vez a través de la formación de palabras y la formación de oraciones de la traducción griega.  Es un libro judío más bien porque –completa y exclusivamente porque– el aire puro de él está lleno y el que se respira es el de las Sagradas Escrituras; porque un espíritu judío y ningún otro, vive en él; porque la fe judía y la esperanza judía, el sufrimiento judío y la angustia judía, el conocimiento judío y las expectaciones judías, y éstas solamente, resuenan a través de él –un libro judío entre los libros judíos. El judaísmo no debe pasarlo por alto, ni mal entenderlo, ni debe querer deshacerse de todos sus reclamos a estas alturas. Ahora también, el judaísmo debería comprender y tomar nota de lo que es suyo”.  

Sholem Asch, autor y novelista en Yiddish, se expresa de esta manera:

  “No pude evitar escribir acerca de Jesús.  Desde que supe de Él, ha tomado mi mente y mi corazón…. vacilé un poco, al principio; yo buscaba ese algo que muchos de nosotros buscamos–esa certeza, esa fe, ese contentamiento espiritual en mi vida que me daría paz y por medio del cual yo podría llevar paz a otros.  Los encontré en el Nazareno…todo lo que Él dijo o hizo tiene valor para nosotros hoy en día, y esto es algo que no se puede decir de ningún otro hombre, vivo o muerto…El ha llegado a ser la luz del mundo. ¿Por qué un judío no debería estar orgulloso de ello? ”  

Martin Buber, autor y ex-catedrático de la Universidad Hebrea de Jerusalén declara lo siguiente: 

“Es una peculiar manifestación de nuestra psicología del exilio el que hayamos permitido, y aún.  ayudado, la censura del mesianismo neotestamentario,  esa significativa rama de nuestra historia espiritual.  Fue en la tierra judía en donde fue encendida esta revolución espiritual; y fueron judíos quienes la esparcieron por toda la tierra.. Debemos superar el miedo supersticioso que albergamos acerca del movimiento mesiánico de Jesús, y debemos ponerlo en donde pertenece, esto es, en la historia espiritual del judaísmo…”   

Joseph Klausner, autor y catedrático de la Universidad Hebrea de Jerusalén, dijo:

 “Jesús era judío y lo fue hasta su último aliento.  Su única idea era implantar dentro de esta nación la idea de la venida del Mesías y, por medio del arrepentimiento y las buenas obras, acelerar el “final”…En todo esto, Jesús es el más judío de todos los judíos…más judío que Hillel…Desde el punto de vista de la humanidad en general, el es, sin duda, “una luz para los gentiles”  

Rabino Hyman Enelow, anterior  presidente de la Conferencia Central de Rabinos de Estados Unidos, dijo lo siguiente: 

 “Jesús se ha convertido en la figura religiosa más popular, más estudiada y más influyente en la historia de la humanidad…. Ningún judío sensato puede ser indiferente al hecho de que un judío tenga tan grande parte en la educación y dirección religiosa  de la raza humana… ¿Quién puede estimar todo lo que Jesús ha significado para la humanidad? El amor que ha inspirado, la paz que ha dado, el bien que ha engendrado, la esperanza y alegría que ha encendido–todo ello no tiene igual en la historia humana… Un judío no podría evitar enorgullecerse de lo que Jesús ha significado para el mundo; ni podría evitar esperar que Jesús aún pueda servir como un puente entre judíos y cristianos, una vez que sus enseñanzas se conozcan mejor y el escollo del mal entendimiento sea por fin removido de sus palabras y su ideal ”  

Rabino Stephen S. Wise, líder y fundador sionista del Instituto Judío de Religión, declaró:

 “Ni la protesta cristiana ni la lamentación judía pueden anular el hecho de que Jesús era judío, un hebreo entre hebreos.  Ciertamente no es inapropiado que Jesús sea reclamado por aquellos quienes nunca lo han negado de manera unánime ni organizada, aunque con frecuencia negado por sus seguidores; el que Jesús no deba ser tanto apropiado por nosotros como asignado al lugar de la vida e historia judías que es por derecho suyo.  Jesús no sólo era un judío, sino que era el judío, el judío de judíos….Aquel día en que la historia se escriba a la luz de la verdad, el pueblo de Israel será conocido no como asesinos de Cristo, sino como portadores de Cristo ”  

Montefiore, estudioso del Judaísmo Reformado, dijo sobre el maestro:  

“Ciertamente nosotros no tenemos en la Biblia hebrea ningún maestro que hable de Dios como “Padre”… como el Jesús de Mateo.  Y este uso habitual y concentrado nos produce una impresión genuina….nos hace desear que también nosotros pudiéramos sentir esta doctrina, aun como Jesús enseña que debemos sentir;  y que nosotros, también, pudiéramos ordenar nuestras vidas en su luz y en su fuerza ”

Dr. Pinchas Lapide, estudioso ortodoxo, dijo:

 “Jesús fue absolutamente fiel a la Torah, como espero serlo yo mismo.  Sospecho aún que Jesús fue más fiel a la Torah que yo mismo, un judío ortodoxo”. “Acepto la resurrección del domingo de Pascua no como una invención de la comunidad de discípulos, sino como un evento histórico….Creo que el evento Cristo conduce a una vía de salvación que Dios ha abierto con el fin de llevar al mundo gentil a la comunidad del Israel de Dios.”

Benjamin Disraeli, ex Premier de Gran Bretaña, declaró:  

“Tal vez, también, en esta era ilustrada, a medida que su mente se expande, y toma una mirada completa de este período de progreso, el pupilo de Moisés se pueda preguntar si todos los príncipes de la casa de David han hecho tanto por los judíos como el príncipe que fue crucificado en el Calvario.”

Joseph Klausner, conocido y distinguido escritor judío contemporáneo, dijo: 

“Es por lo tanto manifiesto que [Yeshúa] fue un verdadero judío de familia judía, porque Galilea en su tiempo estaba poblada principalmente por judíos; aunque no puede haber mayor prueba de su judeidad que su carácter y modo de vida esencialmente judíos”.

“[Yeshúa]…presentaba el antiguo material de una manera más impresionante que los sabios de Israel, y en todos sus dichos dejaba la huella de una personalidad única que lo movía a incorporar su enseñanza en la práctica real.”

El Dr. Kaufman Kaher, famoso rabino del Templo Beth-El en NY, conocido como el más grande teólogo judío en América, dijo: 

“[Yeshúa], el hombre viviente, fue el maestro y practicante del más tierno amor a Elohim y al hombre, el parangón de la piedad, la humildad y la entrega propia;… Fue uno de los mejores y más fieles hijos de la sinagoga… No tenía nada de la rigidez del hombre de escuela, nada del orgullo del filósofo y el recluso, ni aún el implacable celo del profeta antiguo para excitar la ira popular; vino solamente a llorar con los que lloran, a levantar al abatido, a salvar y a sanar.” 

James Parker escribió:

 “[Yeshúa] vivió y murió como judío; y nuestro presente conocimiento del judaísmo farisaico nos capacita también para ver que en los fundamentos de su enseñanza, en su mensaje sobre la naturaleza del Todopoderoso y del hombre, sobre el Reino del Poderoso y sobre las relaciones del hombre con su prójimo y con su padre en el cielo, no hay nada que no surja de su trasfondo judío, o que no se encuentre entretejido en el judaísmo”.   

Los nazarenos somos hebreos de nacimiento o por opción. Somos observantes de la Toráh y creemos en que Rav Yeshúa es el Mesías Sufriente (ben Yoséf) y que regresará como el Mesías Reinante (ben David). Adoramos sólo a YHWH y proclamamos su unidad absoluta y sin comparación. No somos cristianos, ni seguimos las doctrinas cristianas. Respetamos al cristianismo como respetamos cualquier otra religión ajena a nosotros.

Para poder comprender esta verdad histórica tanto cristianos como judíos deben dejar atrás toda preconcepción. Rav Yeshúa (el “Jesús” histórico) no es igual al Jesús teológico. El segundo es una imagen desvirtuada del primero. Despojado de toda su judeidad. Este es el que el cristianismo enseña y es este el que el judaísmo repudia. El judaísmo reacciona ante la concepción teológica cristiana de Jesús y no es hasta en tiempos recientes en que algunos eruditos dentro del judaísmo han tomado la tarea de estudiarlo objetivamente sin la presión misionera ni anti misionera y han descubierto que este nunca contradijo la Torah ni negó a Israel. Todo lo contrario, acusaba de hipócrita a aquellos que decían observar la Torah y hacían el mal. De la misma manera historiadores cristianos que profundizan en las verdades históricas objetivas han tenido que reconocer y diferenciar al “Jesús” histórico y a los nazarenos del cristianismo. Los nazarenos o los primeros seguidores del “Jesús” histórico fueron y son hebreos observantes de la Torah y por ende no fueron ni son cristianos. 

La judeidad de “Jesús”

Consideremos ahora algunos datos que ponen de manifiesto la judeidad de Yeshúa:

  •   Fue circuncidado al octavo día, tal como lo mandaba la Toráh.  (Luc. 2:21).
  • Cuando alcanzó la edad del “Bar Mitzvah,” lo llevaron al Templo, “según la costumbre de la fiesta”  (Luc. 2:42).
  • Cuando comenzó su ministerio público, a la edad de 30 años, la gente lo llamaba “Rabí”, (Juan 3:2).
  • Junto al pozo de Jacob, en Sicar, una mujer lo reconoció como judío, probablemente por su apariencia física y su manera de vestir. (Juan 4:9).
  • Yeshúa usaba en sus ropas los flecos (tzitzit) que ordenaba la Toráh en Núm. 15:38-41 y Deut. 22:12, (Mat. 9:20; 14:36). Números 15:38 explica los flecos como recordatorios de los mandamientos de YHWH; y, según la tradición el cordón morado es símbolo del cielo, el trono de YHWH. Por esto los enfermos  tocaban esperanzados los bordes de su manto, (Mat.9:20; 14:36).
  • Yeshúa mismo dijo que su ministerio estaba dirigido a los judíos (Mat. 10:6); y, con un par de excepciones, sus milagros y sus discursos se dirigieron siempre a sus paisanos judíos. En todas las ciudades judías adonde iba hacía el bien, curaba los enfermos y enseñaba el mensaje del Reino. ¿Es maravilla pues que el común del pueblo judío en aquellos días amara a este benefactor judío? Aún sus enemigos tuvieron que reconocer: “Ningún hombre habló jamás como este hombre”. –Juan 7:46.
  • Yeshúa asistía todos los sábados a la sinagoga, y hasta le daban parte en la lectura de la Toráh.  (Lucas 4:16).

Sus Enseñanzas

Aunque Rabi Yeshúa se opuso a algunas interpretaciones rabínicas de la ley, de ningún modo se opuso a la ley misma. Al contrario, pues una vez dijo: “No piensen que he venido a abrogar la ley”… (Mat.5:17). Al decir esto demostró que acataba la ley de YHWH  que decía: “No añadirás a la palabra que yo te mando, ni quitarás de ella” (Deut. 4:2).

El “Shemá” ha sido por generaciones la creencia fundamental de la fe hebrea: “Oye, Israel, YHWH es nuestro Poderoso, YHWH es Uno,” (Deut. 6:4). Cuando un paisano judío le preguntó a Rabi Yeshúa cuál era el mandamiento más importante de la ley, él respondió cómo respondería todo buen judío, con el “Shemá”: “Oye, Israel, YHWH es nuestro Poderoso, YHWH es Uno”. (Marcos 12:29).

Cuando cierto joven judío le preguntó a Yeshúa qué tenía que hacer para heredar la vida eterna, el Maestro le dio la respuesta que le habría dado cualquier buen rabino: “Guarda los mandamientos”. (Mat. 19:17).

Es claro que a través de todo el evangelio permea el sabor puramente judío de las enseñanzas de de Yeshua el Rav de Natzrat. 

Trasfondo hebreo de las enseñanzas de Yeshúa

Mateo 19:24 

El Talmud usa una expresión similar al referirse a los argumentos sutiles y finos de los eruditos de la academia Pumbedita:

“Tal vez ustedes son de Pumbedita,… donde ellos pasan un elefante por el ojo de una aguja.” (Baba Metzia 38b; Berakhót 55b.

Juan 3:16

Compare con Habakuk 2:4: “El justo vivirá por la fe.”

El Talmud (Makót 24ª) comenta sobre eso: “Fue Habakuk quien vino y los basó todos [los principios de justicia] en uno [principio], como dice, Pero el justo vivirá por la fe.”

Mateo 7:12

Compare con Lev. 19:17,18

El Talmud (Shabat 31ª) comenta: “Hilél … le dijo: ‘Lo que es odioso para ti, no se lo hagas a tu prójimo: esa es toda la Toráh, mientras que el resto es el comentario de eso; ve y apréndelo.”

Mateo 5:17

Compare con Deut. 4:2:

El Talmud (Shabat 116b) comenta: “[Rabí Gamaliel]…Les dijo: ‘Miren al final del libro [de Moisés], donde está escrito, Yo no he venido a destruir la Ley de Moisés ni a añadir a la Ley de Moisés.”

Mateo 23:4

El Talmud se refiere a muchos de los fariseos como que estaban afligidos de “La plaga de los fariseos,” (Sota 22ª).

Mateo 23:3

Copare con Salmo 50:16,17

El Talmud (Yebamót 63b) comenta: “Ellos le dijeron a Ben Azái: ‘Algunos predican bien y algunos actúan bien; otros actúan bien pero no predican bien; ¡tú, sin embargo, predicas bien pero no actúas bien!”

Mateo 7:3

Compare con Proverbios 18:17

El Talmud (Baba Batrá 15b) comenta: “Si el juez le dijo a un hombre: ‘Saca la paja de entre tus dientes,’ él respondería: ‘Saca la viga de entre tus ojos’.” 

También: “Rabí Tarfón dijo: ‘Me pregunto si hay alguien en esta generación que acepte corrección, porque si uno le dice: Quita la paja de entre tus ojos, él responde: ¡Quita la viga de entre tus ojos!” –Arakín 16b.

Mateo 5:18

Compare con Proverbios 30:6:

El Talmud (Sanhedrín 107ª) comenta: “Ni una sola yod puede eliminarse.”

Marcos 2:27

Compare con Exodo 23:12

El Talmud comenta: “El Sábado se te da a ti, pero tú no estás entregado al Sábado.” – Tratado Shabata, en Mekilta, vol. 3, pág. 198.

Mateo 7:2

Compare con Isaiah 32:8

El Talmud (Sotá 11ª) comenta: “Dijo Rabá: La Mishnáh debe entenderse así: Es lo mismo en conexión con el bien que hay la misma medida; sin embargo la medida en el caso del bien es mayor que la medida en el caso de castigo.”

Mateo 5:29

Compare con Eclesiastés 11:10

El Talmud (Nidá 13b) comenta: “‘Es preferible que se le abra el vientre y no que vaya al hoyo de destrucción’.”

Mateo 5:37

Compare con Eclesiastés 5:2,3

El Talmud (Shebuót 36ª) comenta: “ ‘No’ es un juramento; ‘Sí’ es un juramento … Dijo Rabá: Pero sólo sí él dijo: ‘¡No! ¡No!’ dos veces; o si dijo: ‘¡Sí! ¡Sí!’ dos veces.”

Pablo, fariseo para el evangelio.

Romanos 1:1  


“Pablo, siervo de Yeshúa el Mesías, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,”

La palabra apartado en este verso es ἀφορίζω aforizó que es una conjugacion de la raiz Φαρισαῖος farisaios que significa Fariseo. Es intereante como algunas palabras se traducen o se transliteran dependiendo la teología de quien traduce. En este caso Pablo mismo ha dicho en varias ocaciones que el es Fariseo en presente, no en pasado (Hch. 23:6, Hch. 26:5, Fil. 3:5) o sea que como hemos dicho en otras ocaciones Pablo no tuvo que dejar de ser Fariseo para ser Nazareno. En otras palabras este verso se traduciria:

“Pablo, siervo de Yeshúa el Mesías, llamado a ser apóstol, hecho Fariseo para el evangelio de Dios,”    

La version aramea concuerda con esto. La palabra aramea es   דאתפרשׁ ܕܐܬܦܪܫ datperush de la raiz ܦܪܫ  פרשׁ Perush o ܦܪܝܫܝܐ פרישׁיא perishaya fariseo. Esto es el equivalente al hebreo פרושים Perushim o Fariseos, literalmente apartados/separados, de la Raiz פרש parash, apartar/separar.


Esto nos confirma dos cosas que ya hemos expuesto:


1. Pablo siempre fue judío y fariseo por lo tanto si usted piensa que alguna ensenanza de Pablo contradice el judaismo o la Ley (Toráh), hay dos opciones,


a. Pablo es un falso maestro por lo cual hay que descartarlo.

b. Usted está absolutamente equivocado.


Nosotros entendemos que es la segunda opción y estamos aclarando esto para el beneficio de todos.


2. Ni Yeshúa ni Pablo ni los Nazarenos eran Caraitas ni nada que se les parezca, todo lo contrario estaban cimentados en la tradicion farisaica más noble y eran celosos de su tradición.

Hechos 15 y la Circunsición

Hechos 15 es uno de esos pasajes que suelen sacar fuera de contexto para justificar teologías erradas y antisemitas por lo cual es necesario que lo aclaremos. Para poner en contexto, en este capítulo vemos como Pablo es traído a la autoridad nazarena en Jerusalem para aclarar una disputa que tenían algunos nazarenos de Judea contra Pablo sobre las enseñanzas de este acerca de la circuncisión. 

Este concilio, como le llaman, no es otra cosa que un Bet Din o Corte de Justicia, cortes que existen hasta el dia de hoy en toda comunidad judía, cuya razón de existir es hacer leyes rabínicas sobre asuntos que no están claros en la Toráh. Estas discusiones sobre asuntos bíblicos en hebreo se llaman majloket leshem shamayim, literalmente discusiones en nombre del cielo o en aras del cielo, en otras palabras discusiones con el propósito de aclarar conceptos divinos.

Antes de entrar en el texto es importante detenernos y aclarar que,

1. En ningún momento se está discutiendo la circuncisión al octavo dia ya que este asunto está claro en la Toráh como habíamos visto en otro artículo.

2. Es importante saber que esta discusión se da en tiempos pre-mishnaicos, o sea antes de que el último Sanhedrin dictaminara sobre este y otros asuntos. O sea el “judaísmo” nazareno es un judaísmo pre-mishnaico y no se debe juzgar su validez legal judía (halakhica) basados en documentos posteriores.

3. Este asunto específicamente todavía no había sido aclarado por el Sanhedrin como vemos en el artículo anterior sobre la discrepancia que había sobre esto entre Rabi Eliezer y Rabi Yehoshúa. Por lo tanto esta discusión hace perfecto sentido en la época entre judíos observantes de la Toráh.

Habiendo entendiendo esto veamos el verso 1,

“Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.”

Es importante entender la premisa que están enseñando algunos que venían de Judea y es esta:

La circuncisión es un prerrequisito para la salvación.

En este caso ni siquiera se discute la validez de la circuncisión en adultos como tal sino si es o no un prerrequisito para la salvación.

Otro detalle importante es que esto se lo estaban enseñando a “los hermanos.” ¿Quienes son los hermanos de los de Judea a quienes ellos quieren obligar a circuncidar? ¿Son Israelitas gentilizados o son gentiles como tal? Como escribimos en un artículo anterior la palabra hebrea para un no israelita es ‘goy’ que significa literalmente nación y se traduce como gentil. El contexto de algunos escritos del NT nos demuestra sin lugar a duda que se el término gentil se utilizaba para israelitas gentilizados y para no israelitas. En este artículo analizaremos el dictamen de Hech 15 y su aplicación a no israelitas y a israelitas gentilizados.

Es importante saber que en el NT arameo dice;

“Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no tendrán vida (jayé).”

Esta “vida” es una referencia a tener vida en el mundo venidero.

También es importante entender que dentro de los fariseos habían dos escuelas principales la de Hilllel y la de Shamai. La de Hillel era más relajada y abierta, la de Shamai era literalista y estricta. Los adherentes a estas escuelas solían discutir arduamente entre ellos como aparece en el Talmud. Hay varios paralelos de las enseñanzas de Yeshúa con las de Hillel, que vivió 100 años aprox. antes del Mesías, e interesantemente Pablo fue discípulo del discípulo y nieto de Hillel, Rabban Gamaliel. Una de las disputas entre estos grupos la pueden ver en el artículo sobre “La Letra Mata.” Una escuela enfatiz Una escuela enfatizaba en una interpretación de la Torah basada en el amor y la bondad (gracia) de Dios y la otra en la literal y extrema observancia de la Torah, esta última parecida a lo que vimos en el artículo sobre “Las Obras de la Ley.” De nuevo, ni la Torah, ni ningún mandamiento está en cuestión, sino la forma de interpretarlos. Los nazarenos creían en la importancia del ahava (amor), emunah (verdad, fidelidad, fe), y en la jesed (bondad inmerecida) como conceptos centrales en la Toráh. Los nazarenos se oponian a las interpretaciones literalistas y extremas de la Toráh como también en los rituales extremos especialmente si esto era visto como una manera de obtener justificación (salvación), vida eterna (jayé olam) o vida en el mundo venidero (olam habá).

Volviendo a Hechos, en le verso 3 dice:

“Ellos, pues, habiendo sido encaminados por la congregación, pasaron por Fenicia y Samaria, contando la conversión de los gentiles; y causaban gran gozo a todos los hermanos.”

Como vimos en otro artículo la palabra ekklesia de donde viene Iglesia es una traducción de la palabra hebrea kehiláh o kahal, que quiere decir congregación o asamblea, que no es otra cosa que un nombre para sinagogas hebreas como se utiliza hasta el día de hoy. En este verso podemos ver que Pablo convertía a gentiles (y gentilizados) y siendo que los nazarenos eran hebreos quiere decir que Pablo los convertía al “judaísmo” a los gentiles y esto causaba gran gozo a los hermanos en las sinagogas.

Ahora cuando Pedro le dice a los que estaban enseñando la circuncisión como prerrequisito para ser salvo,

“Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?”

¿Cual es el yugo? Las interpretaciones literalistas y extremas de la Toráh y los rituales extremos como medios de ganarse la vida en el mundo venidero. Es en este punto donde algunos asumen que están hablando de la Ley. Sin embargo como veremos adelante el dictamen (din) de Santiago sobre este asunto asume que estos discípulos, seguirán estudiando a Moisés los sábados en las sinagogas. Además como vimos en otro artículo, los nazarenos se mantuvieron observando la Toráh y a la manera de los de Judea.

Cuando Santiago habla sobre el asunto hace una cita interesante:

“Después de esto volveré

Y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído;

Y repararé sus ruinas,

Y lo volveré a levantar,

Para que el resto de los hombres busque al Señor,

Y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre,

 Dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos.”

Aquí vemos un proceso interesante,

1. La reedificación del tabernáculo de David. Una alusión a el proceso restaurativo de Israel que comienza con la llegada del Mesias (Rey davidico) y es de lo que se trata el Nuevo Pacto, la restauración de Israel.

2. La inclusión de los gentiles.

El dictamen de Santiago, el líder de los nazarenos despues del Mesías, fue el siguiente:

“Por lo cual yo juzgo que no se inquiete [hostigue, obligue] a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre.”

Este verso es muy interesante. En mi opinión y en la de muchos otros esto es una clara alusión a las siete leyes de Noé. Cuando un judío lee este pasaje claramente se va dar cuenta que es una referencia a las siete leyes de Noé. ¿Porque no están escrita todas? Quizá el escriba no las anotó todas o simplemente se sobreentendía de lo que se hablaba. Las siete leyes de Noé son las siguientes:

  1. No adorar ídolos.
  2. No blasfemar.
  3. No cometer pecados de índole sexual.
  4. No robar.
  5. No asesinar.
  6. No comer la carne de un animal vivo.
  7. Establecer cortes de justicia para implementar el cumplimiento de dichas leyes.

Ver Talmud Sanedrín 56a

Las siete leyes de Noé son en realidad siete categorías de leyes universales (derivadas de la Toráh) que dió Dios para todos los seres humanos.

Volviendo a la premisa de esta disputa y aplicándola a no israelitas, ¿Tienen los gentiles que circuncidarse (convertirse en israelita) para salvarse (tener vida en el mundo venidero)? No, quizá por eso Pablo dijo:

“¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide.”

Esto está totalmente en acuerdo con la ley judía que acerca de los no judíos dice:

“Cualquiera que acepte a sí mismo y observe cuidadosamente los siete mandamientos es un justo de las naciones del mundo y tiene parte en el mundo venidero.” Mishneh Torah, Hilkhot Melakhim 8:14 o 8:11

Y como dice el Talmud,

“Los justos de todas las naciones tienen parte en el mundo venidero” Sanhedrín 105a

Esto evidencia que tanto Santiago como Pablo estaban enseñando todo en conformidad con la ley (halakha) rabínica judía lo cual nos confirma la cita de Jerónimo que dice:

“Pero estos sectarios… no se llaman a sí mismos cristianos—sino ‘Nazarenos,’ … Sin embargo son simplemente judíos completos. Usan no sólo el Nuevo Testamento sino el Antiguo Testamento también, como hacen los judíos… No tienen ideas diferentes, sino que confiesan todo exactamente como lo proclama la Ley y a la manera judía…”

También confirma otra cosa que no me cansaré de repetir,

Los Nazarenos NO ERAN CARAITAS!

Ahora, ¿Qué sucede si estos gentiles eran Israelitas gentilizados sin circunsicion? Dice la tradición judía que,

“A diferencia del bautismo cristiano, la circuncisión, por importante que sea, no es un sacramento que le da al judío su carácter religioso como judío. Un judío incircunciso es un judío pleno de nacimiento (Ḥul. 4b; ‘Ab. Zarah 27a; Shulḥan’ Aruk, Yoreh De’ah, 264, 1).”

Y como vimos en un artículo anterior la circuncisión en adultos no había sido decidida por el Sanhedrin por lo cual quedaba a discreción de cada corte de justicia de las comunidades, algunas exigian solamente inmersión en aguas y otras circuncisión.

Volvamos al dictamen de Santiago,

Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre. Porque Moisés desde tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien lo predique en las sinagogas, donde es leído cada sábado.

Si están estudiando a Moisés cada sábado en las sinagogas es evidente que, como hemos dicho antes, estas “iglesias” de gentiles a las que Pablo le escribe en realidad son comunidades hebreas en la diáspora donde se acercaban israelitas gentilizados y no israelitas.

Sabiendo que un gentil no se tiene que convertir a Israelita para tener parte en el mundo venidero (o sea ser salvo). ¿Que pasa si aun así se quiere convertir a Israelita?

Sobre esto hay un punto que no podemos dejar de estudiar y es que más adelante se expone el argumento de los opositores de Pablo con más claridad cuando dice,

“Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley,”

Una lectura cuidadosa de este verso nos revela que los oponentes de Pablo estaban mandando a circuncidar y a guardar la ley en ese orden. O sea,

  1. Circuncidar (convertirse a israelita) primero
  2. Guardar la ley después

Sabiendo que Pablo si estaba convirtiendo gentiles como vimos anteriormente es muy probable que Pablo y los nazarenos se oponian a inistir/obligar/forzar a los gentiles a convertirse a israelitas ya que no era necesario como vimos antes y a el orden de la enseñanza. O sea estos estaban enseñando a circuncidarse primero y guardar la ley después de haberse circuncidado lo cual los hace pecadores de todo lo que aún no comprenden ya que al circuncidarse se hacen “hijos del pacto” y están obligados a practicar todas las leyes de la Toráh.

Asumo al igual que otros que estos hermanos lo enseñaban así pensando que si uno de estos moria en el proceso de conversión de esta manera, al estar circunsidados, serían “salvos.” Es por esto que Pablo muy elocuentemente expone en sus cartas que es la “fe” certeza lo que hace al hombre justo y es por “fe” que somos “salvos” circuncisos e incircuncisos. Por esto es que en el dictamen nazarenos el proceso es,

1. No circuncidarse a priori y seguir las siete leyes de Noé.

2. Estudiar la Toráh cada sábado en las sinagogas.

Si después de haber comprendido bien las obligaciones del pacto la persona se quiere convertir y circuncidarse, sabiendo que no tiene que hacerlo para ser salvo si es gentil, pues este sería el proceso y resultaría en conversos sinceros.

Conocimiento de Toráh primero y circuncisión después, no a la inversa. Esto está en total acuerdo a lo que enseña el judaísmo hasta el día de hoy y hace sentido con la enseñanza de Pablo ya que el ejemplo que da Pablo es que Abraham por su “fe” certeza fue justificado sin embargo la “fe” de Abraham lo llevó a la circuncisión y este sería el modelo a seguir.

¿Arameo o Griego?

En este artículo estaré escribiendo sobre porque el hebreo y el arameo fueron los idiomas originales del “Nuevo Testamento.”

Como evidencia el historiador Josefo el idioma Griego no era el lenguaje común en Judea y no era común que los judíos conocieran este idioma.

“…por tanto, yo, Josefo, hijo de Matatías, hebreo, de linaje sacerdote de Jerusalén, pues al principio peleé con los romanos, y después, siendo a ello por necesidad forzado, -me hallé en todo cuanto pasó, he determinado ahora de hacer saber en lengua griega a todos cuantos reconocen el imperio romano, lo mismo que antes había escrito a los bárbaros en lengua de mi patria…” Prólogo de Las Guerras de los Judíos.

“Ahora digo confiadamente, terminada la obra que me propuse, que ningún otro, ni judío ni extranjero, habría podido, por más que lo quisiera, presentar esta historia con tanta exactitud al público griego. Efectivamente, mis compatriotas admiten que soy muy superior a ellos en el conocimiento de las cosas nacionales. Me he esforzado en tener conocimiento de
las letras griegas después de aprender la gramática, aunque nuestra educación nacional me ha impedido adquirir una pronunciación correcta. Nuestro pueblo no reverencia a los que aprenden lenguas extranjeras, pues juzga que este estudio es accesible no solamente a las personas de nacimiento libre, sino también a cualquier esclavo. Únicamente considera sabios a los que conocen la ley en forma precisa y pueden interpretar el sentido de la Sagrada Escritura. Este es el motivo de que, a pesar de que muchos trataron de ejercitarse en aquella disciplina, únicamente dos o tres han logrado éxito y recogieron el fruto de su trabajo. Quizá haga algo que no provoque la envidia, si hablo brevemente de mi familia y de lo que hice durante mi existencia, ahora que todavía viven los que pueden refutarme o atestiguar en mi favor.” Antigüedades Judías 20:11

Como pueden leer el idioma griego no era el idioma vernáculo de Israel ni del Medio Oriente en el primer siglo ni era común que judíos aprendieran dicho idioma. Según la primera cita, Josefo escribió sus libros en el idioma de su pueblo, hebreo o arameo, y los tradujo al griego.

Jeronimo, teólogo e historiador del cuarto siglo dijo:

“Él (Pablo), siendo hebreo, escribió en hebreo, es decir, su propia lengua y con la mayor fluidez, mientras que las cosas que eran escritas elocuentemente en hebreo se tradujeron más elocuentemente en griego “. – Jerónimo; Vidas de ilustres Hombres, libro V

Continuará…